El silencio de la depresión postparto

En todos los artículos que escribo dejo claro quién soy, de dónde vengo y qué es lo que espero de la vida, una parte de mí siempre está a la vista en mis letras… Cuando supe que iba a ser madre, condición que busqué y esperé por mucho tiempo, fui la mujer más feliz del mundo porque me conocía a mí misma. Era una adulta responsable, profesional y con un matrimonio maravilloso.

Mi embarazo fue estupendo, no sufrí achaque alguno y trabajé hasta dos semanas antes de la fecha programada para la cesárea. Lo que nunca imaginé fue que los meses posteriores al nacimiento de mi hijo me iba a perder dentro de mí misma, que la mujer que creía conocer me era extraña y que el control de mi vida ya no lo tenía yo.

Quiero hablar de cosas que pasan y que muchos ignoran por miedo, vergüenza o desconocimiento y para que las mujeres y padres en general sepan que no son los únicos que transitan por un “redescubrimiento” luego de convertirse en padres, que hay luchas internas y externas que tenemos que librar, que no discriminan, y que tenemos que informar y apoyar a otros.

Desde mi experiencia, aprendí que no gano nada repitiendo patrones, comportamientos y reacciones que no me ayudaron, prefiero decir lo mal que la pasé y qué cosas me ayudaron y lo que haría para que otras se sientan más cómodas con la tan ignorada, escondida, satanizada… depresión postparto.

Lo que me lleva a escribir todo esto comenzó cuando decidí informarme más allá de mis sesiones con mi psicólogo y mi psiquiatra. En medio de mi depresión conseguí los artículos de una especialista que recomendaba a las madres reunirse en grupos y hacer un frente común para afrontar los problemas de la maternidad.

En resumen, ayudarse las unas a las otras. Todo lo que leí en esos artículos me hizo dar cuenta que estaba sola, que las madres “expertas” cercanas a mí, sin querer supongo, lo único que me decían durante mi embarazo y en los meses posteriores era que “ya verás lo que te espera… duerme mucho porque luego no podrás dormir… se te acabó la vida que conoces…” Es como si inconscientemente hubiesen preferido vengarse con su silencio que ayudar para no pasar lo mismo que ellas.

Y el silencio de las madres “expertas” no es lo peor. También traté muchas veces de hablar con primerizas que, en teoría, pasaban por lo mismo que yo, y el silencio era mucho más profundo. Yo escogí romper con él y hacer mucho ruido de la única forma que sé, escribiendo para mí y para otros.

No voy a describir síntomas, ni a dar diagnósticos o tratamientos… sólo voy a exponer lo que sentí, lo que hubiese querido tener para superar la depresión mucho más rápido y para que otras mujeres como yo y sus parejas, acompañantes, amigos y familiares entiendan que no se necesitan consejos sino apoyo y presencia.

En principio no tenía idea del por qué me sentía tan mal, era como una tristeza profunda que llegaba a agotarme físicamente. Dejé de rendir en todas mis actividades, me pesaba muchísimo el trabajo dentro y fuera de casa… dejé de escribir, no sólo por falta de tiempo, también por agotamiento mental, tanto, que sentía que mi inteligencia había disminuido. Y lo peor, sentía que estaba sola…

Mi familia está lejos, a varias horas de distancia y mis amigos de la infancia están regados entre Caracas y Ciudad Guayana. Mi esposo y yo sólo nos tenemos el uno al otro, pero él trabaja todo el día y durante mi reposo postnatal yo estaba en casa sola con el bebé hasta que él llegaba en la noche.

¿Qué me mantuvo en pie? Mi amiga Lelimar, que empezó siendo una compañera de trabajo y que paradójicamente no es madre. Mi esposo, que no tenía idea de lo que me pasaba, que no sabía cómo ayudarme y que ha aprendido junto conmigo a superarlo. Mi psicóloga que me ayudó a aceptar lo que me pasaba. Mi psiquiatra que me medicó y que junto con la psicóloga me orientó. Y el ser más importante de mi vida, Guillermo, mi hijo, un niño dulce y alegre que en mis momentos más duros me sonreía como si supiera que su mamá lo necesitaba.

¿Qué no tuve? Por lo menos, una madre que me informara y me apoyara en vez de decirme “lo que me esperaba”… que me hubiese dicho que la vida feliz después del primer hijo, muchas veces, no es como en las novelas, que el agotarse, el no poder más a las 10:00pm luego de encargarse de la casa, el marido, el trabajo y el hijo o hasta deprimirse, no es culpa de uno porque ya es suficiente con la que se siente por no estar como los demás esperan que actúe una madre que deseó serlo con toda su alma.

No tenía apoyo más allá de las cinco personas que ya he mencionado, porque al medio contar el cómo me sentía venían las miradas de asombro y las críticas “¡cómo es posible que no estés feliz con un niño tan bello!”. Por eso es que quedamos en silencio pensando que todo es culpa de uno, que no es suficientemente buena para ser madre y lo peor, que no ama como cree a su hijo.

¿Cómo haré ruido? Estoy dando el primer paso sentándome a escribir esto. Si alguna madre me lee y cree que necesita el apoyo y la presencia de alguien, que no hable sino que la escuche, espero me escriba porque cuenta conmigo. Todo pasa, los hijos son algo maravilloso. La soledad, el agotamiento, la depresión postparto… aunque son terribles se superan si rompen el silencio, sólo espero que se animen y lo griten junto conmigo.

_______________________

Me pueden escribir al correo: kareta11@gmail.com

Anuncios

20 comentarios en “El silencio de la depresión postparto

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Y sabes que es lo peor de la depresion post parto? que muchas mujeres la niegan y dicen “No vale a mi no me dio nada”, “Eso solo le da a las que tienen hijos con problemas”… Y pues, frases por el estilo, como queriendo escudarse haciendo que uno piense “wow pero que bien lo ha tomado, por que yo no puedo estar asi?”

    En mi historia todas las personas de afuera siempre me hicieron sentir como una extraterrestre por tener señales de depresion post parto. Me decian que eso era absurdo, que no habia motivos, que si todo estaba perfecto yo tambien debia sentirme asi… Y pues todo eso me resulto tan frustrante que hasta llego a empeorarme 😦

    Cuando Mauricio nacio tuvo que quedarse 3 dias hospitalizado por un tratamiento que le hicieron, y yo tuve que irme de la clinica sola, muerta de dolor y con una preocupacion horrible. Creo que ese fue el detonante de todo.

    En mi caso me atacó una GRAN inseguridad. Por el peso, por las marcas en el cuerpo y por los nuevos habitos alimenticios (comer mucho mas). Y cada dia me sentia mas y mas fea. Fue terrible. Tambien comencé a sentir paranoia de que mis suegros querían adueñarse del bebe, al punto de que no quería que nadie lo cargara. Toda esa angustia me causo problemas respiratorios que aun me atacan de vez en cuando.

    Lo peor, karelia, es que uno siente que no cuenta con nadie y nadie va a entender lo que nos sucede.

    Muchisimas gracias por animarte a escribir esto, me imagino que no fue nada facil. Y al abrir esta puerta estoy segura de que entre muchas todo resultará mas llevadero. Un abrazo!

    Me gusta

  3. Hola Kathy!

    Imagínate, yo no sabía nada sobre lo que te pasaba… Así es el silencio de esto, doloroso, al punto que uno se enferma. Ya sabes por donde contactarme. Yo le tengo mucho cariño a tu esposo que espero te adore y esté ahí contigo, porque el estar es mucho más importante que cualquier otra cosa.

    Un abrazo inmenso para los 3!!

    Me gusta

  4. Karelia me encantò tu nota, de verdad que uno esta en una posición de muchos sentimientos encontrados, la felicidad de tener a tù bebé, la depre de ver como físicamente haz cambiado y la incognita de saber si serás una buena madre… la fuerza que nos impulsa es ver a ese pedacito de nosotros cada día!!

    Me gusta

  5. Querida amiga:

    Desde que leí tu texto esta mañana, he estado dando vueltas a la cabeza (y al corazón) para dilucidar cómo contestarlo. Y es que puedo hacerlo desde dos perspectivas distintas y, tranquila, ninguna de ellas será la de supuesta mamá experta sino más bien dos perspectivas que sé que compartimos: la racional o intelectual y la vita o experiencial. Puedo hablar de lo que a mi me pasó pero eso sería suficiente porque igual me está pasando ahora a pesar de que mis hijos tienen ya 18 y 14 años, ahora es una manera distinta de vivir la emocionalidad que ellos despiertan en nosotros. Tener un hijo no es tener un muñeco, o muñeca, pero de alguna manera es responder al cumplimiento de aquello para lo cual supuestamente hemos nacido: ser madres. Pero es que nadie nos ha enseñado a serlo como probablemente tampoco nos enseñaron a relacionarnos con nuestro cuerpo de una manera natural, desprejuiciada. Y con ello no me refiero a las relaciones sexuales y a la relación con el placer sino a la relación con el propio cuerpo. Tener un hijo nos demuestra muchas veces que tenemos un cuerpo que es maravilloso: es capaz de dar vida y durante el embarazo sentimos esa maravilla de tener a un ser dentro de nosotras: somos diosas porque somos LA unidad que engendra una vida. Y, sin embargo, cuando esa criatura esta en nuestros brazos, nos deja vacías, con un vacío que nunca se llenará y eso entristece. Nuestro cuerpo omnipotente se resquebraja y quedamos nuevamente “solas”, cuidadoras vigilantes de esa maravillosa personita que es nuestro(a) hijo(a). El entorno nos responde con lugares comunes y quienes se supone que más debería apoyarnos ni siquiera entienden qué es lo que nos esta pasando. Basta el amor pero a veces el amor que sentimos parece demasiado y parece que nos ahoga y no lo soportamos. Las lágrimas brotan a pesar de la felicidad que sentimos. Tenemos hoy en día una manera muy especial de vivir la maternidad y, sin embargo, no se nos prepara para ser madres. También es verdad que NADIE nos puede preparar a serlo sino nuestros propios hijos. La maternidad, hoy en día es una opción que se pelea con ese otro modelo de ser mujer: exitosa, hermosa, coqueta, eficiente que nos venden los medios. Se supone que debemos saber cómo ser madres! Y es que acaso no somos mujeres, pués! Las mujeres saben de eso por el mismo hecho de serlo. PUES NO! Y a pesar de ello nos da pena hablar de eso, nos da pena decir que estamos tristes, decir que no nos encontramos, que tenemos miedo. Te entiendo de una manera muy especial y agradezco muchísimo que hayas respondido al impulso de escribir esas líneas. No estás sola. Crecimos en una cultura que nos habla del dolor (parirás con dolor) y poco del placer y que no abre espacios para la tristeza, para la ternura. Tú hijo es tu maestro, confía en él y todo lo que guíe el amor será bueno. Me dejas pensando mucho mucho mucho. Creo que tus palabras dan para escribir una enormidad. Gracias por la oportunidad y la confianza. Un fuerte abrazo.

    Kareta: Lo único que quiero lograr es que nosotras, las que hemos pasado por ese dolor, podamos unirnos y superarlo juntas. Yo no tenía idea de lo mal que se sentían algunas amigas hasta que escribí esto. Así que el título de la nota fue acertado. No nos podemos ayudar si no hablamos.

    Besos!

    Me gusta

  6. Querida Karelia, tenemos tiempo sin sentarnos a tomar un cafe en la panaderia….

    Me siento triste por tu nota, por que yo tampoco estuve alli, pero tengo una buena excusa….yo tambien estaba igual que tu!

    Al igual que tu cai en una profunda depresion, donde tenia que lidiar con el trabajo, una empresa, empleados, DOS HIJOS!, una casa, un esposo, un suegro y muchas mas responsabilidades de la que podemos atender. Yo me perdi, me desconecte de mi ser, al igual que tu, no sabia lo que me pasaba!!!

    Entiendo cada palabra, cada letra, cada silaba, cada coma, cada punto de lo que escribes, es mas….puedo…desde aqui donde estoy sentada a miles de millas….sentir tu dolor, se como es , se como se siente, se como no se puede digerir, se como es sentirse que nadie te entienda, se como se siente que el esposo no sepa que hacer contigo, no sepa como ayudarte, se como se siente que nadie te pueda aconsejar, por que realmente la unica persona que te pueda dar un consejo es aquella que pase por lo mismo que tu.

    Y aqui estoy, dandote uno amiga.

    Cuando uno no se ama a si mismo Kare, nada vales, nada puedes, nada eres, nada tienes…..

    El amor mas importante que tienes en tu vida, es el amor a ti misma, la persona mas importante de tu vida eres solamente TU. Por que cuando no te amas a ti mismo, cuando no te aceptas tal cual eres, cuando no crees en ti, no puedes amar a nadie, eres incapaz de llevarte bien con los demas por que no te llevas bien contigo mismo, eres incapaz de trabajar por que no te crees capaz de nada, ni de recibir la mas tontas de las instrucciones, cuando has perdido tu autoestima querida Kare, lo pierdes todo.

    Se que ahora estas mejor, pero se que fue un trabajo muy duro Kare, el autoconomiento,la autobservacion, la aceptacion de tu propio ser, el contacto contigo misma otra vez, ese camino hacia dentro es escabroso, angosto y doloroso, pero ese es el camino. El camino hacia consentirte, el camino de quererte, por que bien esta escrito “ama a tu projimo, como a ti mismo” cosa que deberia ser alrevez, “amate a ti mismo, para que puedas amar a los demas”, es la unica forma. Cuando empiezas a aceptar a Karelia, a querer a Karelia, a comprender a Karelia, a decirle lo maravillosa que es por dentro y por fuera, cuando empiezas a tratarte con dulzura, con tolerancia, a dejar de sr tan dura contigo misma, a cuidarte, a ser responsable de ti misma, por que nadie mas puede serlo, cuando te tratas con amor, como si trataras a una niña pequeña, entonces asi y solo asi, podras comenzar a ver que las cosas cambian, por que tu has cambiado, podras querer mas a tu esposo, a las personas a tu alrededor, comenzaras a cuidar con mas amor a tu hijo, comenzaras a ser la persona mas feliz del mundo, por que cuando te llenas de tu propio amor, esa amor incondicional del cual TODOS estamos hechos, esa esencia divina que nos a entregado Dios cuando nos creo, es cuando puedes entonces dar amor a todo el que te rodea. Por que la felicidad no se alcanza cuando tienes cosas materiales, o cuando tienes un hijo o dos, o cuando te gradues o cuando des tal o cual clase, o cuando te digan lo que quieres escuchar, la felicidad se encuentra ahora dentro de ti misma, cuando te empiezas a aceptar, cuando te empiezas a querer, cuando te empiezas a tratar a ti misma como te gustaria que te trataran los demas.

    Querida Karelia, no es depresion pos-parto, es un despertar de tu conciencia, por que de aqui en adelante veras cosas que jamas antes vistes y de aqui en adelante y fijate como ya empezaste!, veras a otras mujeres y ayudaras a otras mujeres que al igual que tu pasaran por una terrible depresion, por que tu sabras los sintomas!!!, diran dos palabras y ya sabras lo que tienen!!!, por que tu ya lo has vivido. Que bella oportunidad te ha entregado Dios Karelia, eso solo significa algo, que eres especial!!!, con un corazon grande y con mucho amor que entregar. Veras a muchas mujeres con los mismos sintomas, aunque tengan hijos o no y tu y solo tu seras la que rompa el silencio y les diras “Yo se por lo que estas pasando, yo puedo sentir tu dolor”

    Te felicito Kare, has crecido, te has vuelto a conectar con tu ser, no dejes que tu mente te traicione, ella siempre es pensamiento negativo, siempre sigue tu corazon, es la mejor brujula, sigue creciendo, sigue aprenidendo de la persona mas importante del mundo, de ti misma!!!, conocete, explorate, y asi conoceras a los demas, comparate contigo misma siempre, superate a ti misma siempr, pues las montañas que ahora debes escalar son internas, el camino es hacia dentro, alli lo encontraras todo, eres maravillosa y mas aun por que ahora has querido compratir lo que viviste.

    Por mi parte te puedo decir que estoy mejor, que tambien necesite ayuda y que tambien sigo mi camino, explorando y conociendome mejor cada dia, y siguiendo lo que me dicta mi corazon, como tu seguiste el tuyo al escribir estas palabras “Lo que yo senti”. Despues podemos hablar en privado, si asi lo deseas.

    Te mando un beso del alma. Cuidate mucho, y sobre todo cuida mucho de Karelia ;).

    Kareta:Gracias por este comentario tan bello… fue muy emocionante leerlo. Pero te repito lo mismo que ya dije en mi post y que le he respondido a varias… No sabía nada de lo que te pasaba porque nos unía el silencio.

    Espero poder conversar contigo fuera del blog….

    Besos!!

    Me gusta

  7. Hola Karelia, muy buena tu nota, me ayudo a comprender muchas cosas que me pasaron a mí y no sabia que era eso, recién estoy superandolo poco a poco pero es horrible porque a veces pensé que era una mala madre, que quería estar sola,descansar, etc, y tenia muchas peleas tontas con mi pareja. Sigue escribiendo. Así se ayudan a muchas personas más que no saben que están pasando por está situación o le da pena expresar lo que están pasando. Cuidate! Saludos.

    Me gusta

  8. Hace 30 años mi mamá paso por lo mismo.

    20 años después, leyendo un reportaje en una revista, entendió que le había pasado. Nadie la ayudo y se sentía culpable porque cuando se suponía que “debía ser la mujer más feliz del mundo” sólo tenía ganas de llorar y salir corriendo. Después de guardar tanto silencio por fin habló, muchos años después.

    Por eso, simplemente te digo, gracias por escribir y por no hacer silencio.

    Me gusta

  9. Querida Karelia:
    Alguna vez en el blog escribí notas sobre este tema que también afectó a mis hermanas, por circunstancias diversas, pero homologándoles en la inmensa necesidad que bien resumes: la presencia. Como fui criada sin discriminación de género, por defecto no por decisión, presumo que ya mis padres estaban agotados (y yo sedentaria no fui), mis hermanas asumieron desde muy temprano la posibilidad de sus matrimonios como un signo de logro, y con él, llegaría la maternidad. A mí me enamoraba mucho más conocer cosas, hacer, crear, batirme a duelo por mis temas de interés, y claaaaro, a la Simone de Beauvoir me la presentaron temprano, por lo que no fue hasta la aparición de Elecé (que celebramos justo por estos días), que me cruzó por la cabeza y el corazón, la posibilidad de hacer vida con alguien, ¡de hacer la vida toda! Agradezco mucho la epifanía que a pesar de mis propios prejuicios me hizo sentir el placer que produce la certeza de estar con quieres estar.

    Mis hermanos suman hoy 8 sobrinitos (y viene uno más en camino), así que he ido conociendo a mis hermanas y cuñadas en condiciones realmente heterogéneas, pero justo con la primera aprendí una lección dorada: dejar que la humanidad suspirara por el bebé, que yo lo haría por ella. Debe ser que me daba literalmente “cosa” sentir como toda nuestra familia le tomaba un promedio de 700 fotos por minuto al bebé, y ella pasaba a ser un adminículo más; presagiaban todo tipo de bendiciones para el chamo, lo cargaban y besaban, llegaban regalos por bojotes y para ella, ¡un cuerno! En adelante, cada familiar y amiga que se ha hecho madre, recibe tanto un regalo para ella, así sea un par de zarcillos, pero para ella, con su respectiva tarjeta, en las que procuro bajarle niveles a la Lupita Ferrer que habita en mí, por razones obvias. Me hace feliz llevarme el bolso de “Maqui Club” (que jamás uso en mí) a la clínica y ser la encargada de la pre producción de la primera sesión de fotos oficiales, me gusta hacerlas saber tan requetebellas como son, aunque les duela medio cuerpo y sólo deseen silencio en el marco de la compañía. Soy una fiera con los tiempos de visita (pero una tigresa de siberia), y cuando se van a poner muy gafos con las celebración de los “miaos” (que palabra para ponerme de mal humor), rauda entrego recuerditos, reparto besos, bendiciones y gracias con tal de que se marchen pronto.

    ¡Aplaudo tus palabras, Karelia!, porque en efecto hay patrones que repetimos sin consciencia alguna, roles que se supone ya vienen precargados (como una especie de programa aplicable al cerebro de Neo en Matrix), y en consecuencia, cualquier discrepancia ante ellos es considerada un error anti natura, porque para eso vinimos a la vida. Es invaluable que lo expliques, que hables de este proceso, que le hayas dado nombre, que lo hagas sin sancionarte, en realidad, desde que te conozco como blogger si algo me haces sentir es que eres valiente, pero esto es otro estadio, uno diferente y sublime y grande y adulto y noble. Fue inevitable vibrar con tu historia, esta vez no es una mujer defendiendo sus convicción política, es una mujer que es esposa y madre, y que quiere abrir un espacio necesario para el debate de un tema lastimosamente tabú.

    Yo quiero ser madre, amén de todo el mapa que he conocido con la vida de mis amados sobrinos, de las canas de mis hermanas, de sus agotamientos, cansancios, desalientos (confieso que no soy una figura de autoridad, yo soy la tía paraguas, la que consiente, la que recrea algunas de las barbaridades con las que luego sus padres tienen que lidiar); con todo eso, quiero serlo, y bien espero tener la disposición a vivirlo como el combo que es, con ilusión y miedo, con ganas de aprender y pegarme mis lepes también, y con LuisCarlos, con él, sí le echo piernas.

    ¿Ya te dije que aplaudo tus palabras? ¡Pues lo hago una vez más! ¡Bravo, Karelia!

    Un abrazo inmenso,

    P.S: Del pozo de mis recuerdos, y con todas las “redecoraciones” para lo que fue la línea editorial de mi blog, estos son los que encontré:
    Posparto: http://zaperoqueando.blogspot.com/2008/01/post-parto.html
    El octavo pasajero: http://zaperoqueando.blogspot.com/2006/09/el-octavo-pasajero-naky-al-rescate-voy.html

    Kareta: Gracias Naky… Una vez conversamos por gtalk y me contaste lo que habías hecho por tu hermana, de ponerle atención a ella y no sólo al bebé.

    Y si, eso ayuda… pero hay otros factores que la gente desconoce, en mi caso las hormonas en el embarazo estaban por las nubes y el mismo día del parto se fueron al suelo. La responsabilidad que me vino de golpe, y me di cuenta que mi sueldo no era suficiente para mantener al bebé si mi esposo llegara a faltar, que estoy sola, botada, a horas de mis padres, hermanas, familia y amigos, que ya no puedo salir sola con mi esposo porque no hay nadie que cuide al bebé, porque quería ser perfecta y que mi casa reluciera de limpia que no hubiese ropa sucia acumulada, que la cocina no se rebosara de platos sin lavar, que el bebé estuviese perfecto para las fotos, que comiera y durmiera a la hora mientras yo estaba muerta del cansancio con una angustia terrible por no saber si lo hacía bien. Estaba amargada, de mal humor, sólo veía cosas malas, pensé que todo se me derrumbaba incluyendo a mi pequeña familia, porque para el esposo tampoco es fácil.

    Lloraba no sólo de cansancio sino de angustia, el hablar fue lo único que me salvó y aunque me tarde, decidí que necesitaba ayuda y una amiga psicóloga me trato y me remitieron a una psiquiatra que me medicó. Depresión reactiva se llama, porque se acumularon muchas cosas que no sólo venían de mi interior.

    Ya hubiese querido yo tener la suerte de tus hermanas.

    Besos!!

    Me gusta

  10. Solo una palabra Karelia, wow! Gracias por romper el silencio de algún modo. Ser conscientes, aprobar/aceptar nuestros cuerpos y limitaciones son, en este mundo desolado, actos cuasi heroicos.

    Ser madre representa en la sociedad una descorporeización y borramiento total. Lo ves en las propuestas de leyes, incluso de protección a la lactancia, lo ves en las propuestas vanguardistas de políticas públicas, como si fuésemos solo empaques.

    Y en tanto empaques, enmascaramos la necesidad, el sentimiento, la depresión, que son lo más humano que existe.

    Cada madre, y cada familia, son inéditas verdaderamente. Dar la cara y asumir esto es realmente todo un desafío, y tú estás superando ese desafío. Un abrazo de hermana!

    Me gusta

  11. Si hay algo que entiendo perfectamente es que a los ojos de los demás nunca vamos a crecer, siempre va a haber un coco, algo que nos atemoriza que vive debajo de la cama y nunca vamos a poder superar, algo de lo que no se habla porque Helllooooo, eres adulta y para eso no necesitas hablarlo, para eso está el silencio y ya. He leido tanto y me documente sobre este tema desde mis 14 años Karelia. Depresión: esa palabra me es tan conocida, los sintomas en mi van y vienen solo cada 28 días, cuando me embarace y como toda mujer con las hormonas de su cuenta asumí que durante o después del embarazo podría empeorar o convertirse en depresión postparto, me lo reforzaron la ginecologa y la psicoanalista quienes me ayudaron a mirarme como mujer inperfecta y NO ESTIGMATIZARME, claro que si, por increible que parezca todos en alguna momentos de nuestras vidas vamos a formar parte y engrosar una estadistica, lo queramos o no y luego de hablarlo tan franca y abiertamente como tu en este post yo estaba tan contenta y emocionada porque soy mujer y dadora de vida que enumeré lo que podía pasar gracias a Dios sin temor, no de contarlo a alguien o a mi esposo, sino de no saber confrontarlo o manejarlo en un momento donde se supone una recien estrenada mama primeriza debe proyectar perpetua felicidad las 24 horas del día inclusive en los trasnochos. En lugar de eso desarrolle Ansiedad, no me perdí dentro sino fuera de mi por ese miedo infundado a lo que estaba por venir, obvio no? sobraron razones, mi esposo se quedo sin empleo en plena recesión, las cuentas llegando justas cada mes, viviendo en otro país donde no tenemos familia, sin seguro médico y Dios, ese Dios Hermoso en su Infinita Misericordia no nos complico mas las cosas, nos mando un embarazo perfecto, A-1 pues, nos mando eso, un nuevo y mejor trabajo y ese tercer sexo que en el embarazo es casi nulo de imaginar: una hija sana que no deja de demostrarme los misterios de nuestra existencia y yo? aprendo de ella todos los días sobretodo humildad, desprendimiento y dejarle todo a El, sobretodo en los momentos donde erroneamente me creo que los problemas son mas grandes, abruman y nos superan, es ahí donde miro hacia atrás y me sorprende la mujer en la que me he convertido, igual que tu Karelia. En mi caso no necesite de la depresión para escuchar la cantidad de comentarios que recibí, tan iguales como los que recibiste tu, parece que las “madres experimentadas” tienden a olvidar muchas cosas entre ellas la inmesa, INMENSA capacidad de dar Amor y Apoyo a otras mujeres, no importa el cuándo, cómo o por qué. Lo que si me cuesta un mundo olvidar es que de quienes recibimos ayuda fue de perfectos desconocidos convertidos luego en angeles custodios que estuvieron presente (sin verlos) cuando los necesitamos, los médicos, nuestra hija convertida en esperanza y felicidad y Dios.

    En verdad te felicito Karelia, por hablar de la Depresión Postparto tan franca y abiertamente, por tu valioso y para nada silencioso aporte y por mirarte tu también con esos ojos de mujer y madre que puede superar lo que para otros es imposible…
    Con Dios no hay imposibles y que asì sea siempre.

    Me gusta

  12. hola que tal karelia, aunque soy una madre joben de apenas 21 años por desgracia pase por esos dias de tristesa, sentimiento de culpa y depresion, al principio no sabia el por que, siendo que yo antes de la llegada de mi hijo estaba super feliz mi sueño siempre fue el ser madre, aunque me adelante pero no me importaba nunca pense en pasar por esto, asta que un dia informandome por internet me di cuenta que tenia depresion porparto, es horrible el pasar por esto el pensar qe unos dias antes de aliviarme era muy feliz con la llegada de mi bebe llega la tristesa, mi bebe tiene 7 meses, aunque yo ya pase por esos dias de tristesa de soledad por que nadie me entendia lo que pasaba, aun me pregunto por que ami, por que me paso ami, aveces no me siento del todo bien, pero lo estoy superando, todas las mujeres que te escribimos te entendemos muy buen, por que en alguna etapa de su vida an pasado por esto, y tu supiste muy bien como sacar lo que llevas dentro… asta luego ..♥

    Me gusta

  13. Carola, tu historia me ha dado tanto ánimo 🙂

    Yidiany, todo pasa, sólo hay que sacar fuerzas… Somos mujeres y a punta de fuerza vivimos, no?

    Les cuento que hace poco me enteré que estoy esperando mi segundo bebé… Ya tengo 11 semanas. Y lo mejor de todo es que ya no guardaré silencio, tengo el apoyo de mis amigos, familia y de mi esposo… Además de tener la sonrisa de mi hijo Guillermo que será el hermano mayor 🙂

    Besos y abrazos a todas 😉

    Me gusta

  14. Que momentos tan difíciles te ha tocado pasar y que valiente eres al publicar este post y ayudar a otras tantas madres y/o futuras madres que pueden estar pasando lo mismo que tú. Un abrazo fuerte, me encantó tu relato tan sincero y conmovedor.

    Me gusta

  15. Hola Karelia

    Muy buenas tus palabras. Al leer tu artículo se me humedecieron los ojos y no pude evitar llorar. Se me vinieron a la mente esos momentos tan pero tan duro que pasé. Fueron momentos tan duros, que aveces pensaba que no podría superar esa etapa.
    Te cuento que dirante mi embarazo fui una mujer muy feliz, estaba ansiosa de conocer a mi Sofía, me sentía como la mujer mas bonita del mundo. El día que nació mi hija fue el día más feliz de mi vida,pues era un bella bebe con muy buena salud. Pero toda esa alegría desapareció muy rápido. Muchos sentimientos llegaron a mi, me sentía perdida, triste, culpabe con muchismas gans de llorar y un agotamiento que no podía explicar. Pasaba noches entera llorando. El llanto de mi bebe me deseperaba, y sentía una angustñia porque no sabía si estab atendiendo bien a mi niña. Muchas noches oré a Dios para que me ayudara, sentñia que no podrñia atender a mi pequeña. Discutía mucho con mi esposo,ahorita piesno en que el no sabía lo que me pasaba, a pesar de que me vió llorar a escondida.
    Muchas veces quería hablar con alguien, pero siempre estaba sola en casa con mi bebe. Mi esposo salía muy temprano a trabajr y llegaba en la noche. Algunas veces le intente comentar a mis hermanas sobre eses tema,pero no sentía compresión de su parte, no se podían imaginar como me podía sentir triste. Cad vez que recuerdo esos días me dan ganas de llorar,solo Dios y mi hija (que me alentaba a seguir adelane) saben por loque pasé. Muchas veces no necesitaba que alguien me hablara sino que me escuchara y me comprendiera.
    Afortunadamente, mi ginecologo me alentó con sus palabras, me explicó lo que tenía y comprendió lo que me pasaba. Aveces uno recibe ayuda de las persona que menos esperamos.
    Ahorita después de 11 meses me siento un poco mejor, aunque no lo he superado de un todo. Sin embargo, hoy me siento bien, por saber que pude atender a mi pequeña y que a pesar que i vida cambió siento que me puede conocer mejor. Hoy soy una mujer con más paciencia, soy menos dura conmigo misma.
    Muchas veces mipequeña Sofía me dió sonrisa que muchas veces necesité para poder soportar ese camino tan duro

    Me gusta

  16. Hola acabo de ver el link por twitter y me quedé impactada de por fin encontrar a alguien que haya pasado por lo que yo pasé. Tal como lo cuentas, yo tenía un matrimonio estable, estaba buscando bebés y mi embarao fue perfecto. Luego vino el desastre…. Al final uno quiere cubrir todas las expectativas que tiene y que el mundo impone. Para mí lo más duro fue el tema de la lactancia. Sentía que a juro tenía que dar pecho exclusivo cuando mi cuerpo y mi mente me decían que parara. A pesar de tener a mi esposo y a toda mi familia entera cerca de mí, me sentía más sola y triste que nunca. Mi depresió se enredó, comencé a tener ataques de pánico y un par de crisis suicidas…. al final me diagnostiaron una depresión refractaria porque no respondía a ninguna medicación. Después de más de un año en tratamientos me fui a Estados Unidos donde me hice TMS (terapia de ondas magneticas) que fue lo que me ayudó a salir de eso…. luego seguí con tratamiento por un año y medio más y ahora que mi hija tiene tres años y medio es que llevo cuatro meses sin medicación. Hace un mes decidimos que vamos a buscar otro hijo, pero el terror se apodera de mi cada noche, pensando que esto pueda volver. A las que están pasando por esto… no están solas… y otra cosa, no se queden calladas, busquen ayuda que sí se sale (tarda pero se sale) y no le hagan caso a los patrones que la sociedad impone. Cada hijo es diferente, cada madre es diferente y cada circunstancia es diferente… sigan sus instintos, más nada.

    Me gusta

  17. Hola Kareta, mi nombre es Maria y estoy pasando por una situacion igual que la tuya, de hecho me identifique con todo lo que escribes en el articulo. Esta enfermedad en terrible ya que sientes cosas en anteriormente no sentias o que antes podias superar mas rapido, ahorita me siento como estancanda y como un barco a la deriva, ya tengo unos cuantos meses con esto, debo confesar que estoy mejor que al principio pero la sombra de los sintomas me invaden en ocasiones.

    ————-

    Kareta: Sólo puedo decirte que busques ayuda, que hables y que no tengas miedo a expresar lo que sientes. Es terrible pasar por esto sola y en silencio.

    Me gusta

  18. Hola Kareta, no sabes lo que me ha hecho llorar tu comentario porque definitivamente Dios te coloca en el camino una luz para que la sigas…justo en este momento me siento terrible, hace 1 mes di a luz por cesárea a mi bebe, el cual busque junto con mi esposo y esperamos con mucha ilusión y alegría, hasta que nació…todo en mi se apago…es como si me desconectaron, se me fue mi energía y ganas de vivir…le he pedido a Dios que me permita descansar en paz y no amanecer viva de nuevo para no sentir esta tristeza tan grande que me agobia…Al igual que tu he tratado de decir como me siento pero mucha gente me ve como una extraterrestre mi esposo no entiende porque me siento así, piensa que no amo a mi bebe, y hasta he llegado a dudar si lo amo o no, porque en ocasiones no deseo ver a mi bebe ni atenderlo….he llegado a tener pensamientos de que lo mejor es que el o yo deberíamos morir para acabar con esta angustia que me sobrepasa, como ves pensamientos de suicidio que jamas pensé que tendría en mi vida ya que soy una persona muy alegre, o eso solía ser…mi mama es la única persona que me ha escuchado sin juzgarme y me ha dicho que busque ayuda con psicólogo o psiquiatra pero la verdad no se a que especialista acudir en mi país.
    Soy Venezolana y vivo en el Estado Zulia. Si alguien lee mi nota y me puede orientar sobre un especialista al cual pueda visitar se los voy agradecer mucho.
    Muchas gracias por escribir esta nota, porque la realidad es que son muchas las mujeres que han sufrido este tipo de depresión pero no han sido capaces de aceptar los sentimientos o pensamientos que les genera, creo que por temor a ser juzgadas de malas personas, malas madres o desquiciadas.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s